¡Qué nunca te falte un dulce!

Cáceres es una de esas ciudades que parece perder el pulso durante el verano.

La pequeña urbe se transforma en un decorado arquitectónico sin vida, compuesto por avenidas y calles monumentales cuya única banda sonora es el silencio.

Una Cáceres abrasada por el sol y ausente de negocios, la mayoría se encuentran cerrados o rinden a medio gas olvidando el significado de la palabra prisa.

Una ciudad donde pese a la tranquilidad que se respira siguen quedando cacereños que le insuflan vida. Por eso, el Grupo Bravo mantiene en todos sus negocios la misma filosofía, dar servicio siempre.

Uno de los rasgos más destacados de Pastelería La Guinda es que no cerramos nunca, salvo dos días al año, si eres cliente y bastante goloso lo sabes bien, solo descansamos el 25 de diciembre y el 1 de enero.

Damos servicio exactamente 363 días al año.

El alma de una ciudad son sus habitantes, y aunque en verano o en ciertas épocas en Cáceres sean pocos, no queremos que nunca te falte un dulce.

Siempre podrás ir a la Guinda.