Dulces hay muchos, pero no son cómo los nuestros

Pastelería la Guinda es de Cáceres de toda la vida. Sin embargo, parte de nuestros clientes residen fuera de la ciudad e incluso del país, la distancia y los kilómetros de más no les impide echar de menos las míticas bambas de crema o nata, los petisús, el pastel de nata y piñones, la tradicional rosca de Málaga e incluso nuestras características raspaduras.

 

A diario se hacen encargos que traspasan la frontera de “la ciudad feliz”, como cariñosamente se acuña a la localidad cacereña, desde las cocinas de la Guinda hasta innumerables rincones de España, Francia, Inglaterra, Italia, Alemania, etc.

 

Porque dulces hay muchos, pero no son cómo los nuestros.

 

Si algo nos caracteriza como reposteros es el trato hacia todos los que se acercan a deleitarse o nos reclaman el envío de nuestras creaciones personalizadas al gusto.

 

Queremos que te sientas especial y hacer de cada producto algo único. Nuestro objetivo es que repitas.